Préstamo de e-readers en bibliotecas

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La Red Municipal de Biblioteca de Sevilla, del Instituto de la Cultura y las Artes (ICAS) pondrá a disposición de los usuarios de ésta, desde el próximo mes de octubre, 495 e-readers, dispositivos electrónicos para la descargar y lectura de e-books, para su utilización mediante el préstamo, como viene haciéndose con los libros, a través de una experiencia “pionera” en el territorio nacional.

En este sentido, durante la presentación de la programación cultural de la Red Municipal de Bibliotecas para los meses de octubre, noviembre y diciembre, Maribel Montaño, delegada de Presidencia y Cultura del Ayuntamiento, que ha estado acompañada del director de la Red Municipal de Bibliotecas, Federico Medrano, ha explicado que, tras la presentación del Gobierno central de un proyecto de compra de e-readers dentro del marco del Fondo Estatal de Inversión Local para el año 2010 y la posterior aprobación de éste, se han adquirido 495 e-readers para ponerlos a disposición de los usuarios de la Red de Bibliotecas.

Asimismo, ha apuntado que, en un principio se contará con 180 títulos, una colección de clásicos. Esta iniciativa, según ha resaltado, es “pionera” en el territorio nacional y servirá para “diversificar la oferta” con el mismo objetivo de siempre, “el fomento de la lectura”.

De esta manera, los doce centros que componen la Red Municipal de Bibliotecas pondrán a disposición de los usuarios alrededor de 40 dispositivos electrónicos para la lectura. Medrano, por su parte, ha comentado que los aparatos cuentan con una pantalla de seis pulgadas, wifi, los programas para la lectura PDF y Epub, así como una capacidad para 10.000 títulos editoriales, música y vídeos, por lo que facilitan el uso de las personas con alguna discapacidad.

El proyecto ha contado con un presupuesto de 129.000 euros, según Montaño, que ha calificado la apuesta de “valiente”, pues es una experiencia pionera. En este sentido, Medrano ha considerado que ahora se consolida un proyecto en el que se viene trabajando desde hace tiempo y que pronto se verá mejorado, pues a finales de año ya contarán con 4.500 títulos digitalizados, además quieren que pronto puedan descargarse éstos desde la web de la red. “Se abre un mundo nuevo lleno de posibilidades”, ha asegurado.

282 ACTIVIDADES HASTA 2011

Por otro lado, la delegada de Cultura ha anunciado la programación cultural de la Red Municipal de Bibliotecas para el último trimestre de 2010, en el que se van a celebrar 282 actividades. Entre ellas, Montaño ha resaltado que Antonio Machado y Miguel Hernández serán algunas de las figuras literarias relevantes en este ciclo de actividades.

Así, ha aclarado que, coincidiendo con la presidencia por parte del Ayuntamiento de Sevilla la Red de Ciudades Machadianas, la figura de Machado tendrá un protagonismo especial, como lo ha sido durante el año. De esta manera, los ciudadanos podrán disfrutar de actividades como ‘Antonio Machado: un sevillano especial’, ‘Antonio Machado para niños’, ‘Vida y obra de Antonio Machado’, ‘Tres generaciones de Machado en Sevilla’ o el Concierto y Recital de poesía sobre Antonio Machado con música de Albéniz, Falla y Turina.

Montaño ha apuntado que la previsión de asistencia de público es de 9.500 personas, aproximadamente. Miguel Hernández, con motivo del centenario de su nacimiento, también será protagonista de las actividades previstas con ‘Miguel Hernández: corazón hecho palabra’ y ‘Conoce a Migue Hernández’.

Con respecto a la declaración de la Unesco de Sevilla Ciudad de la Música, Montaño ha señalado que a las actividades en torno a Falla, Chopin o Albéniz, se suma en esta ocasión ‘Beethoven. Piezas breves al piano’, para la difusión y disfrute de los ciudadanos.

Talleres, rutas literarias, tertulias, cuentacuentos, presentaciones de obras como ‘Lo que esconde tu nombre’, Premio Nadal 2010, de Clara Sánchez, o el flamenco, son algunos de los elementos que conforman la programación de actividades, “una seña de identidad cultural de las bibliotecas sevillanas, que no sólo guardan documentos, sino que son centros de dinamización cultural”, según ha expresado Montaño.

Tomado de: europapress.es

“Leer no es un placer fácil”

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Entrevista a la bibliotecóloga Silvia Castrillón

La escritora, editora, librera y bibliotecóloga plantea que la promoción de la lectura es un problema político. Especialista en literatura infantil, señala que “la escuela y las sociedades han debilitado por completo la necesidad de pensar”.

Por Silvina Friera

Cuando decidió estudiar bibliotecología en Bogotá, su padre, un médico que le contagió el gusto por los libros, le aconsejó que no siguiera esa carrera. “Te gusta mucho leer, sos buena lectora y un bibliotecario no es un buen lector”, le decía para desalentarla. Pero Silvia Castrillón, que no se amedrentó por la recomendación paterna, se recibió de bibliotecóloga y desde entonces es una de las especialistas en literatura infantil que sigue peleando para que los colombianos tengan más y mejor acceso a la cultura del libro a través de las distintas instituciones por las que pasó, como la Asociación Colombiana para el Libro Infantil y Juvenil, Fundalectura y Asolectura, entre otras. De visita en Buenos Aires, donde participó de la Conferencia Editorial, un ciclo de charlas organizado por Opción Libros en la librería El Ateneo, esta mujer orquesta, escritora, editora y librera, simpática y tan jovial que no parece que tuviera 65 años, plantea que la promoción de la lectura es un problema político. “Tengo la necesidad de trabajar contra la injusticia y la inequidad que implica la falta de acceso a la lectura y a la cultura escrita”, dice Castrillón a PáginaI12.

“La lectura ya no es una manera de mirar la realidad. Antes se creía mucho más que la realidad se narraba a través de los libros. Ahora la forma de mirar la realidad es a través de otros medios”, advierte la especialista colombiana. “Se lee más, pero el sentido de la lectura se ha transformado muchísimo.”

–¿Cuál es el sentido de la lectura que prevalece en la escuela?

–El problema de la escuela es que casi todos los aprendizajes han perdido el sentido, por lo menos en Colombia. El sentido ahora es la evaluación, los estándares educativos, las pruebas. Son políticas educativas impuestas por el Banco Mundial que responden a un modelo de educación donde lo que se quiere es que la escuela forme trabajadores que puedan tener un desempeño laboral con éxito individual. Pero la sociedad no le ofrece trabajo y el éxito de uno implica el fracaso de muchos otros. En las escuelas, los niños preguntan: ¿Por qué tengo que aprender a leer y escribir? ¿Eso para qué me sirve, profe? En este momento los países están muy interesados en ver cómo se ubican en el ranking internacional. Los colombianos estamos siempre fijándonos si estamos primero que Argentina, y todo el mundo está trabajando alrededor de la evaluación y los estándares educativos; estándares, que como bien lo dice Emilia Ferreiro, implican homogeneización.

–Ante la pregunta para qué leer, ¿qué responde la escuela como institución y qué respondería usted?

–La escuela dice que hay que leer para cumplir con las normas y para alcanzar un diploma, aunque no sea garantía de trabajo. Cuando la escuela admite que hay que pensar de otra manera, propone una lectura lúdica, que los niños se interesen por la lectura mediante la consigna del placer, pero este concepto está desnaturalizando las prácticas de lectura y quitándoles el sentido que tienen. Leer es un placer, uno no lo puede negar, pero no es un placer fácil de alcanzar. Es un placer que también hay que construir y hay que invertir mucho esfuerzo tanto por parte de la escuela como parte de quien está aprendiendo. Lo que la escuela ofrece es un placer intrascendente, un placer que se agota en una actividad llamada lúdica entre comillas. Lo lúdico también se ha convertido en un derecho que exigen los niños. “Profe, es que usted no enseña de manera lúdica, nosotros tenemos derecho al placer.” Si no es por el lado de la evaluación, nos vamos por la respuesta de lo lúdico, pero eso tampoco permite crear condiciones para que el niño descubra cuál sería el sentido que puede tener la lectura en su vida. Para mí la lectura está asociada con necesidades del ser humano, que no son todas iguales, porque somos diferentes, pero tenemos la necesidad de aprender, de tener una experiencia estética, de comprender el mundo y de transformarlo. La respuesta estaría en tratar de crear las condiciones que permitan que los niños y jóvenes asocien la lectura y la escritura con una necesidad interna de ellos, no con una necesidad externa, impuesta. La escuela y las sociedades han debilitado por completo la necesidad de pensar. Lo que la escuela tiene que hacer es tratar de crear esas condiciones que permitan a los niños descubrir que leer es una necesidad. No es un lujo ni una obligación.

–¿La escuela está trabajando para crear esas condiciones?

–No, pero soy muy cauta porque la escuela es blanco de todos los problemas que tiene la sociedad. Si la sociedad pierde el sentido de la lectura, pues sí, a la escuela le toca recuperarlo, pero es una recuperación muy difícil porque a la escuela, que de por sí es una institución muy conservadora, le correspondería ir en contra de lo que la sociedad le está proponiendo. Ir contra la corriente es una pelea muy dura para la escuela. Pero hay muchos maestros lectores que tienen un compromiso ético con los niños. En este momento no creo que pueda haber grandes transformaciones educativas sino pequeños cambios impulsados por el maestro al interior de las aulas. Todavía creo en la utopía y me parece que los maestros están logrando pequeñas transformaciones.

–¿Por qué se promueve más la lectura y no tanto la escritura?

–Hablamos mucho de la lectura y poco de la escritura y eso también es una postura ideológica. La lectura también es producción, creación, pero está mucho más relacionada con el consumo de libros porque hay intereses económicos vinculados con un sector de la economía del mercado, que es el de la producción de libros. Además, se promueve más la lectura que la escritura porque la escritura es una forma de emancipación; la lectura también, pero la escritura más. Dar la palabra, expresarse a través de la escritura, es un paso más allá en la emancipación, es tener un pensamiento más libre. Muchas personas dicen que el maestro tiene que ser un ejemplo de escritor y de lector, pero esa idea de ser ejemplo estaría en desacuerdo con lo que pienso que es ser lector. El lector parte de la duda, de la ambigüedad, como dice Graciela Montes “parte del enigma y no de la consigna”, y si yo estoy mostrando como modelo y ejemplo al maestro no estoy creando las condiciones para que el niño dude también del maestro.

–Entregar libros es necesario, pero no suficiente; parece ingenuo pensar que los libros tienen alguna cualidad mágica que hace que sean leídos inmediatamente…

–Las escuelas tienen que estar bien dotadas de libros, es muy importante que los gobiernos adquieran y distribuyan libros, que haya bibliotecas al servicio de la comunidad, y que las bibliotecas se construyan como proyectos de la comunidad. El libro por sí solo no alcanza, pero es necesario. Ahora muchos de los discursos educativos plantean que ya no es necesario el libro, que está siendo sustituido por las nuevas tecnologías. Alguien en Bogotá, que tiene un cargo muy importante dentro de la administración pública en educación, dijo: “Ya no leemos libros, buscamos la información en computadoras”. Ahí es donde yo digo que es necesario que los libros estén en las escuelas. Lo que me preocupa es que cuando uno dice que el libro no basta, puede tener muy buenas intenciones en decirlo, pero también detrás de eso puede estar la idea de que el libro es sustituible.

Tomado de “Página 12”

Blogs para mejorar la lectura

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Presentan un libro en el que se recomiendan los blogs para mejorar la lectura y la escritura de los escolares

EUROPA PRESS

Editorial MAD Eduforma presentó el libro ‘Enseñanza con TIC en el siglo XXI’ (La escuela 2.0), en el que expertos en educación y nuevas tecnologías proponen utilizar los blogs para mejorar los niveles de lectura y escritura de los escolares. Los autores de esta obra son los profesores de la Universidad de Málaga (UMA) Julio Ruiz Palmero y José Sánchez Rodríguez, y el asesor del Centro de Profesorado malagueño, Rafael Palomo López.

   En concreto, sus autores aportan, por un lado, las claves para “sacar el máximo provecho de las nuevas tecnologías y acercar las Tecnologías de la Información y de la Comunicación (TIC) al aula con ejemplos prácticos”, y por otro, sus autores critican que “muchos centros de enseñanza se preocupan más por la dotación informática y el manejo de las TIC que por la estrategia educativa”, según informó la editorial MAD Eduforma en un comunicado.

   Según estos profesores de la UMA, los blogs tienen una serie de “ventajas didácticas” como son “la facilidad de manejo, el fomento de la participación y de la interactividad”, además de convertir al alumno “en el protagonista del aprendizaje”.

INFORME PISA 2006

   Después de que el Informe PISA 2006, que mide el nivel educativo de los alumnos de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Europea (OCDE), evidenciara el bajo nivel de los alumnos españoles en cuanto a comprensión lectora se refiere, este libro incide en “la dificultad de los escolares para analizar lo leído y reflexionar sobre ello para intentar solucionarlo”, explicaron los autores, ante lo que recomiendan el “uso didáctico” de los blogs como forma de “motivar e incentivar a los estudiantes”.

   “Los blogs tienen una gran aceptación entre los jóvenes que están familiarizados con ellos y los ven como una parte más de su entorno personal”, señalaron, “y la introducción de esta herramienta social en el aula permite que los alumnos practiquen la lectura y la escritura de forma amena, mejorando así su capacidad de reflexión y comprensión”.

   También sirven para que “aprendan a ver los weblogs no sólo como diarios personales sino también como una herramienta de estudio interactiva y de fácil manejo, que los convierte en protagonistas y partícipes del aprendizaje y no en meros receptores pasivos”, manifestaron.

   En este sentido, Julio Ruiz Palmero señaló que “no se trata sólo de incluir ordenadores en las aulas, sino de saber cómo utilizarlos adecuadamente y aplicar nuevos modos de aprendizaje”.

LA WEB 2.0

   Asimismo, en sus páginas se muestra que el nacimiento y desarrollo de la Web 2.0, una nueva generación web que pasa del contenido unidireccional al multidireccional, ha supuesto también una “revolución en la enseñanza materializada en la escuela 2.0 hacia la que nos dirigimos”. Según Ruiz Palmero, “una escuela en la que el verdadero reto es el cambio educativo centrado en el alumnado como constructor del conocimiento”.

   Según expresó, esta obra “está encaminada a mejorar el rendimiento del alumno y a despertar su interés e implicación en momentos clave del proceso educativo” y “está dirigida especialmente a profesores de Primaria y Secundaria, así como a estudiantes de Magisterio, Psicopedagogía y Pedagogía, a quienes proporcionamos ejemplos de buenas prácticas que han funcionado en centros escolares”.

La Lectura: hábito y placer

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Vladimir de la Cruz
Historiador

 

Los 100 libros que ha publicado La Nación merecen un gran reconocimiento

En mi primera clase a los estudiantes, en la que les invito a leer disciplinadamente los textos de los cursos, atender la bibliografía que se les brinda y preocuparse por adquirir una cultura más amplia, siempre les hablo de cómo se ha perdido el hábito de la lectura, pues la escuela y el colegio no obligan a leer libros completos y se contentan con simples resúmenes, además de que en la casa tampoco se estimula.

Cuento, incluso, cuando el menor de mis hijos, en quinto año, se me acercó a pedirme un resumen del Quijote y cómo, al darle dos tomos para que los leyera, me dijo que sus compañeros leían resúmenes. Le manifesté que él iba a leer el Quijote completo. Me retó: “Si usted lo lee conmigo”. Fijamos los domingos en la mañana para su lectura y, al final, había varios compañeros suyos oyendo, participando y gozando el libro.


Recientemente, en una actividad universitaria, pregunté a una joven estudiante de sétimo año que acompañaba a su madre, cuál era el último libro que había leído y no pudo mencionar uno. Insistí en saber si había oído hablar o leído a Debravo, Neruda o Vallejo, y nada de nada. Y, para sorpresa mía, cuando le pregunté sobre Cocorí y los Cuentos de mi tía Panchita , tampoco los había leído. Ni los conocía. Su madre fue la acongojada.

Cinco páginas diarias. A mis estudiantes, a quienes someto a estas preguntas, inmediatamente los refiero a un pequeño ejercicio, diciéndoles que, si leyeran una página diaria, leerían 365 al año, lo cual les da para leer un libro de esa extensión; y que, a ese ritmo, uno de los libros de Harry Potter lo leerían en dos años. Y les añado que, si leyeran 5 páginas diarias, podrían leer 1.825 páginas al año, equivalentes a unos 18 libros de 100 páginas, a un promedio de un libro cada 20 días.
Eso sí, les enfatizo que hay un problema: lo que no se lee un día no se repone al siguiente, de modo que quien no lee 5 páginas diarias no lee 10 ó 15 ó 20 para reponer días de lectura, y lo que se pierde en tiempo de lectura se pierde para siempre.
Asimismo, les insisto en que la lectura debe ser diaria, como un hábito personal de los que tenemos: bañarnos o asearnos, comer, vestirse, etc. Igualmente, que en asuntos de lectura no hay días feriados, de duelo, vacaciones o descansos de fin de semana. Es un asunto de todos los días y, cuando se adquiere el hábito, la lectura va creciendo de una manera tan natural, que se hace casi viciosa y, sin ella, uno siente que no ha acabado el día.
A las estudiantes que son madres les hablo de cómo mi madre me leía libros cuando era pequeño, y cómo, antes de dormirme, le pedía que me leyera –casi una condición para cerrar los ojos–, hasta que me enseñaron a leer. Hijo único, con una madre trabajadora, estudiante a la vez hasta graduarse en la universidad, sin televisión y poco radio, los libros se convirtieron en grandes amigos.
Mi madre. Para mi madre, la lectura fue, hasta que la vista se lo permitió, un deleite y una manera de entretenerse. Una vez pensionada, dedicaba casi seis horas a leer. Tal era su disciplina, que me pedía los libros de su preferencia, pero, cuando le llevaba los que a mí me gustaban, los terminaba y me hacía el comentario negativo. Cuando no pudo leer más, le llevé libros grabados que podía oír, hasta que, por fallas auditivas, sintió que algunos de los narradores eran muy “chillantes” y se rindió para descansar pocos meses después, a los 81 años.
Después de estos comentarios, remito a mis estudiantes al esfuerzo editorial que hace el periódico La Nación con su colección “Leer para disfrutar”, y les hablo de sus autores y experiencias narrativas, a razón de un libro de 80 páginas cada 15 días, con un buen tipo de letra, interlineado amplio y excelente formato, para que traten de adquirir el hábito de las 5 páginas. Así, podrían leer cada quincena, uno a uno, estos libros.
También les digo que el precio de cada libro de La Nación es más barato que un paquete de cigarros, una Coca-Cola o una cerveza, y que no hay justificación para adquirir estas publicaciones, ni tampoco por parte de los padres para fomentar la buena lectura de su familia e hijos.
A veces les agrego que en el hábito de lector que hice, tuve otras influencias directas: mi abuela materna, con quien compartía el día, mientras mi madre trabajaba o estudiaba, de tradición rosacruz, discípula pobre de Povedano, hija de un masón, quien abonó sus lecturas compartiéndolas conmigo, o me pedía que le leyera.
La familia. En mi barrio Luján, en mis primeros días de colegio, viviendo a la par de un hogar formado por una maestra y un periodista, la familia Zavaleta Estrada, ambos de amplia y refinada cultura, tuve la dicha de tener a sus hijos como amigos y también como lectores incansables. Yo aportaba a Salgari o Verne, y ellos a Zane Grey, y nos retábamos en la lectura de las distintas aventuras. También lo fue el hogar de Fernando López y Dina Díez, él director del Liceo San José, quienes eran ávidos lectores, como sus hijos, mis amigos.
Hoy, mi esposa es una retadora de lecturas, al margen de nuestras profesiones, especialmente de novela latinoamericana, y mi suegra, con sus 86 años, sigue entreteniéndose con libros y la colección de La Nación , que la sigue quincena a quincena.
Para mi dicha, me tocó vivir en barrios de familias que cultivaron la lectura y la transmitieron a sus hijos.
Hoy, por lo que uno aprecia en las aulas, las familias no estimulan ni enseñan la lectura, ni se preocupan de formar este hábito. ¿Y la escuela con sus maestros? ¿Y el colegio con sus profesores? ¿Y el MEP, que ni siquiera aprovecha los libros de la colección “Leer para disfrutar” con el bajo precio que tienen?
Este esfuerzo editorial debe ser exaltado, y el MEP debería buscar la forma de coordinar para que esos libros se mezclen con textos del programa educativo.
Los 100 libros publicados por La Nación merecen un gran reconocimiento y felicitación.

 

Tomado de La Nación, 25 de noviembre de 2007

Leer es una fiesta

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Este evento se creó en Francia en 1988 como parte de una iniciativa del gobierno francés y desde entonces se realiza en más de 100 países del mundo a través de las distintas “Alianzas Francesas”.  

La fecha oficial de celebración en Francia es del 19 al 21 de octubre 2007. En Costa Rica se celebra entre 5 y el 26 de octubre 2007.

Sumándose a esta actividad cultural, la Biblioteca W. K. Kellogg, el Club Literario 451, la oficina de Bienestar Estudiantil y Libros Preguntario, han organizado el Ciclo de Cine Francés “Grandes libros al cine”. En esta ocasión se proyectará la obra “La chica del puente”, el jueves 18 de octubre, a las 7:30 p.m. en la sala de conferencias de la Biblioteca. Esta actividad forma parte de las actividades de “Leer es una Fiesta” que se están realizando a lo largo de estos días en nuestro país.

“LA CHICA DEL PUENTE” SINOPSIS : http://www.canalok.com/cine/lachicadelpuente.htm

Entre los asistentes a la película se rifará el CD “FRENCH CAFÉ” (donado por la Alianza Francesa). Este álbum contiene interpretaciones de reconocidos íconos como Serge Gainsbourg, Georges Brassens, Brigitte Bardot y otros.

Estas actividades que la Alianza Francesa realiza en conjunto con gran cantidad de instituciones, tiene un amplio menú para este año, que incluye lecturas, presentaciones de libros, talleres y cine. El calendario completo está en la siguiente dirección:
http://www.redcultura.com/editorial/2007/06lit/contenidos/leer_es_una_fiesta.php

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