Un auténtico ‘ratón de biblioteca’ es el guardián de la historia del cine colombiano

1 comentario

  • Vive sumergido en un mar de libros y revistas sobre cine en el archivo de Patrimonio Fílmico.

La mano izquierda pegada al rostro y los ojos desfigurados por el aumento de las gafas, los zapatos cafés cubiertos de polvo y el pelo peinado a un lado es la descripción de un verdadero ‘ratón de biblioteca’ que en el tunjano Jorge Moreno resulta ser una verdad.

Verdad, que a la final es un imperativo de vida para Jorge, el encargado desde hace 16 años del centro de documentación y de la biblioteca de la Fundación Patrimonio Fílmico Colombiano, un rincón ubicado en el noveno piso del Edificio Lara, en plena carrera 13 con calle13, centro de Bogotá.

Una madrugada de agosto de 1993, Jorge supo que tenía la respuesta correcta a la pregunta que desde los estudios de la Cadena Melodía lanzaba el periodista Antonio Ibáñez con esa voz de ultratumba que todos le conocemos: “Ahora y para ganarse el libro Los tiempos del Olimpia, usted oyente, que se trasnocha con nosotros, sólo debe decirnos cómo se llamaba la actriz que hizo de María en la película del mismo nombre. Tenemos una llamada al aire”, dijo el locutor.

“Sí, sí, don Antonio”, contestó al otro lado de la línea Jorge: “Estela López Pumarejo. Gané, gané”, se alegró el concursante que, en los días siguientes y cuando fue a reclamar el libro prometido, que por cierto era publicado por Patrimonio Fílmico, pudo conectarse con la fundación y conseguir, de paso, el empleo que hoy tiene.

Jorge estudió bibliotecología y archivística en la Universidad de la Salle y es el encargado de tener al día el centro de documentación y la biblioteca de Patrimonio Fílmico que, en otras palabras, es tener organizada la memoria fílmica nacional en términos de bibliografía.

Este archivo es la obsesión de Jorge, quien no tuvo problema en traer de su casa una vieja estantería para armarla en la parte de atrás del archivo y montar la colección de la revista Elenco, de la Cromos y de otras tantas, muy útiles a la hora de conseguir datos cuando una figura del cine nacional muere.

Así mismo, Jorge está atento de lo que la prensa nacional publica sobre el cine colombiano para recortarlo con cuidado y guardarlo en la carpeta que le corresponde a cada una de las cintas criollas.

Pero el trabajo de este hombre, nacido el 18 de marzo de 1962 no es sólo rutina.

A él y a otros expertos de la Fundación, se le deben trabajos tan importantes como la recopilación de toda la filmografía sobre la obra de Gabriel García Márquez y la historia del deporte nacional en el audiovisual.

“Colaboro con artículos para el boletín informativo de la fundación y que se publica mensualmente en la Internet”, afirma Jorge, mientras toma en sus manos el afiche promocional de la película de 1945 ‘El sereno de Bogotá’, que hace parte del archivo de todas las producciones nacionales hasta este año y que Jorge debe clasificar por tamaños siguiendo la normatividad vigente de la Federación Internacional de Archivos Fílmicos (Fiaf), una asociación nacida en París en 1938 y que agremia a más de 140 instituciones dedicadas a rescatar, restaurar y mostrar obras cinematográficas y documentos relacionados con la historia del cine.

Un tunjano en ParÍs

En 1984 Jorge aceptó la invitación de su hermano Carlos, quien vivía en París desde hacía unos años y se dedicaba a la robótica.

“Llegué a esa ciudad en la época de los grandes triunfos de los ciclistas colombianos en el Viejo Continente. Yo era el que sacaba una bandera de Colombia y una pancarta al paso de nuestros escarabajos”, recuerda con cierta nostalgia.

En esos tres años en París, Jorge trabajó en el centro de documentación del Centro Cultural Colombiano, donde según él, no tenía problema en dormir en medio de pilas de libros y de revistas francesas de números atrasados.

En el día visitaba el Consulado de Colombia para recoger la prensa nacional y hacer su propio periódico junto a un grupo de forasteros como él. “Primero se llamó El Latino, porque publicábamos noticias de América Latina, pero después le pusimos El Latino Colombia. Sólo información de la patria”, cuenta.

El Latino Colombia les contó en 1984 a los hispanoamericanos reunidos en cafés y plazas de la capital francesa la noticia de la muerte a manos del narcotráfico del ministro de Justicia Rodrigo Lara Bonilla.

Otro éxito periodístico de esta publicación fue la separata especial que sacaron con el registro de 50 periódicos europeos con motivo del premio Nobel de literatura entregado años atrás a García Márquez. “Esa edición la hicimos a lo rústico: en papel fotocopiado”, cuenta.

Jorge es categórico al decir que solo dos películas lo trasnochan: Confesiones a Laura del director de Jaime Osorio y Cóndores no entierran todos los días de Francisco Norden. “La primera por la producción y el lenguaje visual y la segunda porque fue nuestra vitrina al mundo”, reflexiona.

FABIÁN FORERO BARÓN
REDACTOR DE EL TIEMPO

Conversatorio sobre literatura latinoamericana

Deja un comentario

El 11 de octubre pasado, visitó la Biblioteca el escritor colombiano Luis Ernesto Lasso Alarcón. Alguna producción literaria de este autor es:

 

Los días de la espera (Bogotá, 1970), Cuentario primer finalista Concurso Casa de las Américas (CUBA), 1969
Señas de identidad en la cuentística hispanoamericana (U. NACIONAL, 1990), Tesis de maestría.
El cuento: su relectura (USCO, 1992), Manual para Taller de Cuento ganador Beca Colcultura en 1988.
La narrativa de García Máqruez (USCO, 1997), Proyecto de Investigación de la USCO.

 

Lasso Alarcón participó en un conversatorio con estudiantes, docentes y funcionarios de la Universidad.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.