Exposición del Archivo Nacional

Deja un comentario

Hasta el próximo 15 de mayo estará abierta en la Biblioteca, una exposición del Archivo Nacional con fotografías y documentos de gran valor histórico de la Historia de Costa Rica. Entre estas se encuentran cartas ditigidas al Gobierno de Costa Rica por Adolfo Hittler, Napoleón Bonaparte y el Emperador Hirohito. Le invitamos a visitarla. 

Día Internacional de los Archivos

Deja un comentario

Como parte de la actividades del Día Internacional de los Archivos, la Biblioteca conmemoró este acontecimiento con una exposición de posters y videos alusivos.

10 mitos absurdos sobre la oficina sin papel

Deja un comentario

1. La tecnología no esta preparada para la oficina sin papel
Esta es una de las excusas que se esgrimen con más frecuencia. “Me gustaría, pero no creo que la tecnología disponible pueda ayudarme…” Actualmente no sólo existen dispositivos capaces de escanear todo tipo de papel a gran velocidad y a un precio muy reducido sino que también son capaces de organizar flujos de trabajo con los que desaparece la necesidad de utilizar de nuevo el papel.

Es decir, lo importante no es solo eliminar el papel que ya tenemos, sino también disponer de las herramientas necesarias para no generarlo de nuevo. Sin embargo, aunque ya existes escáneres, sistemas de gestión documental y destructores de documentos (todo ello a un precio más que asequible), su tasa de adopción no es demasiado alta, a pesar de que sistemas como la firma y la factura electrónica ya son un requisito indispensable para relacionarnos con administraciones públicas y grandes empresas.

En cambio, muchas pymes se obstinan en mantener en sus instalaciones un aparato tan antiguo y anquilosado como el fax, que data ni más ni menos que del año 1863.

2. Muchas empresas piensan que es “todo o nada”
Otro de los problemas que esgrimen muchos gestores es que entienden que la oficina sin papel supone renunciar al papel por completo. Al considerarlo una idea poco menos que absurda, ni siquiera se plantean la posibilidad de comenzar a reducir el consumo de papel en su empresa.

Aunque la situación ideal, efectivamente, es la de eliminar por completo el papel, no es algo que vaya a pasar en los próximos años. Hay que afrontar la realidad. Vamos a seguir utilizando el papel para muchas cosas, pero esto no quiere decir que no podamos implantar prácticas que limiten su uso en nuestra empresa.

Comenzando por apostar por la facturación electrónica, promoviendo políticas de impresión responsable, utilizando papel reciclado, limitando el número de páginas que pueden imprimirse desde determinados puestos… etc. son solo algunos ejemplos que podemos implantar en nuestra empresa desde ya.

3. La oficina sin papel es “menos segura”
¿Es más seguro mandar un correo electrónico o una carta certificada? Por supuesto, muchos argumentarán que al mandar una carta certificada tenemos todas las garantía de que llegará a su destino. Esto que no es baladí, no nos aseguro sin embargo qué es lo que pasará durante el camino. Con el correo electrónico pasa lo mismo.

Aunque es cierto que existen “decenas de amenazas” que se ciernen sobre nuestro correo electrónico, también lo es que existen decenas de soluciones (muchas de ellas completamente gratuitas) con las que podemos realizar envíos electrónicos completamente seguros. Algunas son tan seguras (como la encriptación de datos por PGP) que se necesitarían años para poder descifrar un mensaje obtenido con alguna artimaña de dudosa legalidad.

Por otro lado, también resulta mucho más seguro mantener nuestros documentos almacenados en servidores (ya sea dentro o fuera de la oficina) que en enormes archivos difíciles de consultar y que básicamente, ocupan espacio.

4. Con un escáner lo hemos resuelto todo
En el lado de los entusiastas tenemos aquellos que piensan que por comprar un buen escáner ya han resuelto con éxito el reto de vivir sin papel. El escáner cumple ciertamente una función vital a la hora de eliminar el papel que ya tenemos en nuestra oficina, pero no crea por si solo una oficina sin papel.

Lo que realmente importa es llegar a un punto en el que no tengamos la necesidad de escanear ningún documento. Maximizar y mejorar el uso de nuestro correo electrónico, apostar de forma decidida por sistemas de encriptación y firma electrónica, avisar a proveedores y clientes que exigimos toda la información en formato digital… etc. con algunas de las prácticas que podemos poner en marcha.

5. Leer en el monitor cansa demasiado la vista
No vamos a negar la máxima. Leer en papel cansa mucho menos que leer en una pantalla. Sin embargo hay algunos peros. En primer lugar, no todos los monitores son iguales. Muchos monitores presentes en las pymes españolas son un auténtico infierno. Pantallas parpadeantes, monitores de tubo de hace hace diez años, portátiles excesivamente pequeños para el trabajo diario…

Hay una buena razón por la que existe diferencia de precio entre monitores que en principio parecen presentar similares características. Y es que cuando leemos en un buen monitor, la diferencia se nota. Por otro lado, es de esperar con el paso del tiempo los aparatos de lectura basados en tinta electrónica bajen de precio, siendo accesibles para muchos trabajadores que podrán llevar sus documentos siempre consigo.

Finalmente, la presumible popularización de las tablets va a ayudar a que cada vez tengamos que imprimir menos documentos, al poder acceder a todos ellos con un simple “toque de dedo”.

6. Con la oficina sin papel respetamos el medio ambiente
Vivir sin papel ayuda al medio ambiente si somos capaces de producir menos papel. Si únicamente nos limitamos a escanear documentos y tirar las copias impresas a la basura no estaremos siendo precisamente los más ecológicos del mundo. En este punto, nos remitimos a algunas de las prácticas que ya hemos abordado en otros apartados de este artículo.

7. Vivir sin papel es demasiado caro
Evidentemente la oficina sin papel requiere una inversión inicial. Deberemos comprar un buen escáner, un monitor decente y otros pequeños componentes que nos faciliten la transición. En total una pequeña empresa (5-10 trabajadores) podría necesitar una inversión de aproximadamente 1.000 euros para disponer de todo lo necesario para convertirse en una oficina sin papel.

Si tenemos en cuenta que además el ROI (retorno de la inversión) se suele producir antes de un año, no parece después de todo que sea tan caro dar el paso ¿no?

8. El papel es mucho más seguro que una copia digital
Si nuestra gestión de copias de seguridad deja mucho que desear, probablemente esta afirmación tenga todo el sentido del mundo. En este sentido, si guardamos todos nuestros datos en un único disco duro externo que puede fallar por mil razones en cualquier momento, resulta del todo recomendable seguir confiando en el papel.

Sin embargo, si realmente nos preocupamos por implementar una buena política de protección de nuestros documentos (copias locales y en “la nube” por ejemplo) no hay nada que haga que el papel sea más seguro que los bits almacenados en un servidor. Es más, el papel envejece bastante mal, por no hablar de la enorme cantidad de espacio que precisa para su correcta gestión.

9. Todos los formatos son equivalentes
Una cosa es ponernos a “escanear alegremente” y otra muy distinta, saber hacerlo bien. Por ejemplo, la mayoría de los escáneres orientados al sector del consumo suelen apostar por el formato *.tiff como predeterminado cada vez que introducimos una nueva imagen o documento. Aunque la calidad del tiff es superior al del JPEG o incluso en PNG, de nada nos servirá si lo que queremos es gestionar los documentos de una oficina.

Deberemos optar en cambio por aparatos que convierten nuestros documentos a PDF, de modo que podamos integrarlos en motores de búsqueda, permitiéndonos además extraer texto cuando lo necesitamos y, en definitiva, integrarlos en un workflow productivo. Con esto queremos decir que antes de empezar, conviene informarse y es que no todos los formatos sirven para lo mismo y no, “no da igual” usemos lo que usemos.

10. Vamos a ahorrar mucho tiempo
Una vez más, el simple hecho de escanear documentos no va a producir ahorros estimables de tiempo si nos quedamos en este paso. El objetivo de la oficina sin papel no es disponer de una copia digital de todos nuestros documentos, sino de crear un flujo de trabajo más eficiente y productivo. En este sentido, cuando pensamos en dar el paso, tenemos que pensar que vamos a necesitar cambiar la forma en la que hasta ahora nos hemos organizado.

Afortunadamente, son muchas las empresas que venden paquetes de software de gestión documental, con los que esta vez sí, vamos a poder acceder a todos los documentos que necesitamos de forma instantánea sin tener que invertir demasiado dinero.

Tomado de: Facturación electrónica: Blog de recursos sobre la factura electrónica

Archivo Nacional exhibe el Acta que nos declaró independientes

7 comentarios

  • Reproducciones son de tres actas que llegaron el 13 de octubre de 1821
  • Estos escritos motivaron el proceso de emancipación en Costa Rica

Una vitrina en la sala de consulta del Archivo Nacional invita al público a conocer los documentos en los que se anunció, en 1821, que Centroamérica comenzaba a ser un territorio independiente del Reino de España.

El texto que genera más interés durante estas fechas es el Acta de Independencia, pero existen otros documentos que están directamente vinculados a este histórico acontecimiento.

“La Independencia debe comprenderse como un proceso; es decir, como una cadena de hechos y no solo uno en particular”, explicó el jefe del Departamento de Archivo Histórico del Archivo Nacional, Esteban Cabezas.

Según declaró, la exposición se centra en las reproducciones de tres documentos que llegaron a Costa Rica la noche del 13 de octubre de 1821, procedentes de León, Nicaragua.

El primero de ellos es un oficio del Ayuntamiento de Guatemala en el que se notifica a las demás provincias y alcaldías de Centroamérica que la provincia de Guatemala proclamó su independencia de la Corona española.

En este oficio se hace referencia a los dos otros documentos: el Acta del 15 de Setiembre y un manifiesto. “Lo que se recibió en Costa Rica fue una copia realizada en una imprenta del documento manuscrito firmado en Guatemala el 15 de setiembre de 1821. Es decir, es un facsímil del documento original que está en ese país”, aclaró el historiador y archivista.

El tercer documento es un manifiesto firmado por el jefe político de Guatemala, Gabino Gaínza, y dirigido a los ciudadanos de su país en el que se informa sobre las diferentes acciones en torno a la Independencia que se gestaban en algunos territorios que hoy forman parte de México, entre ellos Oaxaca y Chiapas.

Otro de los documentos que también llegó a nuestro país la noche del 13 de octubre fue el Acta de los Nublados. “Para entonces, Costa Rica y Nicaragua formaban parte de la diputación provincial de León en una sola unidad política. El 28 de setiembre de 1821 se firmó en esa ciudad nicaragüense la famosa Acta de los Nublados, documento que retrasó el proceso de independencia”, afirmó Cabezas.

Según el historiador, estos sucesos desencadenaron el proceso de emancipación en Costa Rica, que culminó con la firma de un acta propia, el 29 de octubre de 1821 en Cartago.

Tomado de La Nación, Costa Rica

Archivos: ¿para qué?

Deja un comentario

Ernesto Villanueva
Investigador titular “B” de tiempo completo en el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM

Sin archivos públicos, el acceso a la información se queda sólo en un buen propósito. Las leyes de archivos requieren combinar los conocimientos archivísticos e históricos de naturaleza empírica con imaginación jurídica, de suerte que la ley de archivos responda a un sistema integral de acceso a la información. Se ha dicho que la ley de archivos es la garantía de futuro del acceso; pero lo es también para organizar el pasado de manera gradual, pero efectiva a través de uso adecuado de la tecnología que permite trabajar a un mismo tiempo en el presente y en el futuro, pero también en organizar y preservar el pasado. En México hemos avanzado algunos pasos, pero queda un largo trecho por recorrer. Veamos.
Primero. Debe quedar en claro que los archivos son la materia prima que permite el derecho a saber. Hoy el Archivo General de la Nación (AGN) ha dado pasos adelante por cuanto hace a las facilidades para la investigación. La llegada de la nueva titular, Aurora Gómez Galvarriato Freer, ha permitido que se modernicen los mecanismos de búsqueda de información en el AGN. Las burocráticas y lentas fotocopias de archivos que hasta hace poco existían, ahora han sido sustituidas por brindarles facilidades a los investigadores para que la reproducción se haga a través de imágenes con las cámaras de los interesados. Esta determinación ha permitido acelerar los procesos de investigación. El AGN en este rubro se ha hecho eco de las mejores prácticas internacionales. Se han dado avances, de igual forma, en la cultura de servicio de los servidores públicos del AGN para crear un ambiente cordial para la investigación. Ello, por desgracia, no satisface todo lo que hace falta para el AGN que requiere de un nuevo diseño institucional para cumplir de mejor modo sus funciones. El archivo público es  la memoria colectiva y documentada que representa gran parte del patrimonio cultural. La importancia de custodiar, sistematizar, conservar el testimonio documental de la Nación, amerita la elaboración de una ley  que sustituya las normas inferiores, decretos, acuerdos o reglamentos autónomos, que actualmente rigen en nuestro país en materia de archivos. Como fuente de información, los documentos de archivo son manifestación de la actuación del Estado, facilitan y transparentan la toma de decisiones.
Segundo. La preocupación por proteger este patrimonio no es una ocurrencia o iniciativa nacional. Habría que señalar que se ha plasmado en diversos instrumentos internacionales, tales como la Convención de la Haya de 1954 para la protección de los bienes culturales en caso de conflicto armado y la Convención de la UNESCO de 1970. La UNESCO también ha emitido recomendaciones sobre el resguardo y conservación de las imágenes en movimiento (1980); sobre la salvaguardia de la cultura tradicional y popular (1989) y para proteger el patrimonio cultural en peligro como consecuencia de catástrofes naturales o provocadas por los seres humanos (1996) por citar algunas de ellas.
Tercero. En México se proceder a una reforma sustantiva del AGN. Una ley en materia de archivos debe, al menos: a) Transformar la naturaleza jurídica del AGN para que no sea más un órgano desconcentrado de la Secretaría de Gobernación, como es ahora, sino un organismo con una verdadera autonomía. Hay varios ejemplos. En Suecia, el Archivo General de la Nación (Riksarkivet) es desde 1878  una autoridad independiente, no adscrita a ningún poder estatal. Es la suprema autoridad supervisora de los registros públicos nacionales y regionales. En Francia, la dirección de Archivos es un organismo descentralizado de la Secretaría de Cultura  La Dirección de Archivos de Francia (Direction des Archives de France) es el órgano fiscalizador. El Decreto 79-1037 establece en su artículo 1 que La dirección de Archivos de Francia ejerce todas las atribuciones confiadas mediante la Ley de 3 de enero de 1979 sobre la administración de los archivos. En Perú, el Archivo General de la Nación es un organismo público descentralizado del Ministerio de Justicia; b) Dotar al AGN de atribuciones para que no sea sólo el Archivo de la Administración Pública Federal, sino de todos los órganos del Estado; c) Otorgarse facultades para establecer criterios normativos a los sujetos obligados para una adecuada administración y custodia de los archivos que contienen información pública gubernamental y, por supuesto, para garantizar la correcta conservación, organización y consulta de los archivos de trámite, de concentración e históricos; d) Destinar un presupuesto mínimo permanente del Presupuesto de Egresos que permita que haya la garantía de cuidado y protección de los acervos, muchos de los cuales están en peligro de ser destruidos por falta de presupuesto para su cuidado y, en su caso, restauración, e) Tener atribuciones para que los documentos clasificados como reservados o confidenciales pasen al AGN con esas características para asegurar su integridad y evitar su destrucción de la que pueden abrevar las “inexistencias” de información y f) Deben establecerse perfiles del cargo de Director General del AGN y de los directores de área para asegurar que no lleguen persona  como Jorge Ruiz Dueñas quien pasó sin pena ni gloria por el AGN al amparo de la amistad, lo que no debe ocurrir más. Se deben buscar a las mejores personas expertos en estos temas para asegurar que el patrimonio histórico de los mexicanos está en buenos manos. Si no se salvan los archivos no haremos lo propio con el derecho a saber.

Tomado de Vanguardia

El problema del archivo de datos a largo plazo: un caso real

Deja un comentario

Por Manuel Delgado

SBiblioteca Pública de Dublín, en Flickr (399634755) con licencia CC by-nc-sai tienes un mínimo interés por la gestión documental, sabrás que los principales procesos que componen las prácticas de ECM son capturar, gestionar, almacenar, conservar y distribuir. De estos procesos, el de la conservación de la información es, en mi opinión, al que menos atención se presta actualmente, pues se suele considerar algo fácil de resolver. Los motivos por los que esta práctica cuenta con menor prioridad en la mente de muchos son variados: desde la constante reducción del precio del almacenamiento digital, hasta la equivocada idea de que conservar es igual a “mantener en un sitio seguro”. Conservar la información es mucho más que asegurarse de que tenemos suficientes cintas o discos y de que están bien guardados en un armario ignífugo: implica también, entre otras cosas, asegurarse de que podremos acceder a la información en el futuro. ¿Seguiremos teniendo repuestos para el lector de cintas magnéticas? ¿Con qué software se crearon los ficheros que guardamos hace quince años? ¿Quién recordará qué información era verdaderamente útil?

Pues bien, en el Centro Europeo para la Investigación Nuclear (CERN), se están enfrentando actualmente a varios de los típicos problemas de la conservación de la información digital. Resulta, según este artículo del Technology Review del MIT, que hay serios obstáculos para asegurar que la información producida por el LEP (el antecesor del ahora famoso LHC) hasta el año 2000, unos 10 Terabytes de datos, pueda ser reutilizada en el futuro. Los problemas son varios: algunas de las cintas magnéticas en que se guardaron los datos se han estropeado, hay que asegurar que el software necesario para leer los datos sigue estando disponible para usarlo en el futuro y, para colmo, aunque los datos en bruto sí se han guardado, muchos de los programas realizados ad hoc para su análisis se han ido borrando sistemáticamente a lo largo del tiempo. De momento, se cuenta con el conocimiento de aquellos que participaron en el proyecto para echar una mano y poner un poco de sentido en esos datos, pero ese conocimiento tiene la misma fecha de caducidad que los cerebros humanos en los que está contenido, lo que es muy poco para una información que debería ser considerada patrimonio de la Humanidad y que debería estar disponible durante siglos.

No pensemos que estos problemas sólo los sufren las grandes instituciones de investigación. Cualquier empresa medianamente grande lleva veinte años almacenando electrónicamente grandes cantidades de información que, cualquier día, puede resultar inaccesible porque no haya forma de leerla de su soporte o nadie sepa compilar la aplicación propietaria con la que se creó.

Magia en el laboratorio de papel

Deja un comentario

El Archivo Histórico Provincial de Alicante pone en marcha después de meses de espera la máquina que permite restaurar pergaminos en apenas unos minutos.

Alba Blanco

La máquina reintegradora del laboratorio de papel del Archivo Histórico Provincial de Alicante parece hacer magia. Una de las trabajadoras introduce en ella un documento antiguo al que el paso de los años ha robado algunas de sus esquinas, vierte sobre él un poco de pulpa de papel mezclada en agua, espera un par de segundos y como si de un truco se tratara, el documento aparece totalmente restaurado.
El laboratorio, se encuentra en una habitación de 143 metros cuadrados dividida en dos habitáculos comunicados entre sí. En uno de ellos se ha instalado la maquinaria para realizar tratamientos húmedos como el relleno de las partes de documentos desaparecidos y el lavado de papel. La otra parte está destinada a los trabajos en seco como la reintegración de papel, alisados, encuadernación y laminación.
Varios meses han pasado desde que esta maquinaria de restauración, fabricada específicamente para este laboratorio, llegará a Alicante. Sin embargo, durante todo este tiempo, el taller del papel ha permanecido cerrado a la espera de la realización de los trámites administrativos necesarios por parte de la Consellería de Cultura para dotarlo del personal especializado para su puesta en marcha. La espera llegó a su fin ayer cuando la directora del Instituto Valenciano de Conservación y Restauración , Carmen Pérez, inauguró el laboratorio de papel.
“Es el mejor centro de restauración de toda España”, admitió Carmen Pérez. “Países como Francia e Italia no cuentan con una maquinaria tan sofisticada”, añadió Pérez. “A partir de ahora, Alicante no tendrá que depender de otras ciudades para la restauración de sus archivos, tan sólo el análisis del tipo de tinta y de papel tendrán que realizarse fuera de las instalaciones alicantinas”. Esta sofisticada maquinaria está valorada en un total de 250.000 euros, según indicó el director del Archivo Histórico Provincial, Antonio Couto. Con este laboratorio, en el que de momento sólo trabajan dos restauradoras, se pretende que Alicante se convierta en un centro de referencia de la Comunidad Valenciana para la restauración de papel, pergamino y documentación gráfica.
“Lo importante era ponerlo por fin en marcha”, señaló Couto, que explicó que para diciembre está previsto que se hayan restaurado 113 piezas. Además, Couto destacó que en los próximos meses se programen actividades como exposiciones o visitas guiadas al Archivo con el objetivo de que la gente se familiarice con los trabajos que se llevan a cabo en él.

Tomado de información.es

Un auténtico ‘ratón de biblioteca’ es el guardián de la historia del cine colombiano

1 comentario

  • Vive sumergido en un mar de libros y revistas sobre cine en el archivo de Patrimonio Fílmico.

La mano izquierda pegada al rostro y los ojos desfigurados por el aumento de las gafas, los zapatos cafés cubiertos de polvo y el pelo peinado a un lado es la descripción de un verdadero ‘ratón de biblioteca’ que en el tunjano Jorge Moreno resulta ser una verdad.

Verdad, que a la final es un imperativo de vida para Jorge, el encargado desde hace 16 años del centro de documentación y de la biblioteca de la Fundación Patrimonio Fílmico Colombiano, un rincón ubicado en el noveno piso del Edificio Lara, en plena carrera 13 con calle13, centro de Bogotá.

Una madrugada de agosto de 1993, Jorge supo que tenía la respuesta correcta a la pregunta que desde los estudios de la Cadena Melodía lanzaba el periodista Antonio Ibáñez con esa voz de ultratumba que todos le conocemos: “Ahora y para ganarse el libro Los tiempos del Olimpia, usted oyente, que se trasnocha con nosotros, sólo debe decirnos cómo se llamaba la actriz que hizo de María en la película del mismo nombre. Tenemos una llamada al aire”, dijo el locutor.

“Sí, sí, don Antonio”, contestó al otro lado de la línea Jorge: “Estela López Pumarejo. Gané, gané”, se alegró el concursante que, en los días siguientes y cuando fue a reclamar el libro prometido, que por cierto era publicado por Patrimonio Fílmico, pudo conectarse con la fundación y conseguir, de paso, el empleo que hoy tiene.

Jorge estudió bibliotecología y archivística en la Universidad de la Salle y es el encargado de tener al día el centro de documentación y la biblioteca de Patrimonio Fílmico que, en otras palabras, es tener organizada la memoria fílmica nacional en términos de bibliografía.

Este archivo es la obsesión de Jorge, quien no tuvo problema en traer de su casa una vieja estantería para armarla en la parte de atrás del archivo y montar la colección de la revista Elenco, de la Cromos y de otras tantas, muy útiles a la hora de conseguir datos cuando una figura del cine nacional muere.

Así mismo, Jorge está atento de lo que la prensa nacional publica sobre el cine colombiano para recortarlo con cuidado y guardarlo en la carpeta que le corresponde a cada una de las cintas criollas.

Pero el trabajo de este hombre, nacido el 18 de marzo de 1962 no es sólo rutina.

A él y a otros expertos de la Fundación, se le deben trabajos tan importantes como la recopilación de toda la filmografía sobre la obra de Gabriel García Márquez y la historia del deporte nacional en el audiovisual.

“Colaboro con artículos para el boletín informativo de la fundación y que se publica mensualmente en la Internet”, afirma Jorge, mientras toma en sus manos el afiche promocional de la película de 1945 ‘El sereno de Bogotá’, que hace parte del archivo de todas las producciones nacionales hasta este año y que Jorge debe clasificar por tamaños siguiendo la normatividad vigente de la Federación Internacional de Archivos Fílmicos (Fiaf), una asociación nacida en París en 1938 y que agremia a más de 140 instituciones dedicadas a rescatar, restaurar y mostrar obras cinematográficas y documentos relacionados con la historia del cine.

Un tunjano en ParÍs

En 1984 Jorge aceptó la invitación de su hermano Carlos, quien vivía en París desde hacía unos años y se dedicaba a la robótica.

“Llegué a esa ciudad en la época de los grandes triunfos de los ciclistas colombianos en el Viejo Continente. Yo era el que sacaba una bandera de Colombia y una pancarta al paso de nuestros escarabajos”, recuerda con cierta nostalgia.

En esos tres años en París, Jorge trabajó en el centro de documentación del Centro Cultural Colombiano, donde según él, no tenía problema en dormir en medio de pilas de libros y de revistas francesas de números atrasados.

En el día visitaba el Consulado de Colombia para recoger la prensa nacional y hacer su propio periódico junto a un grupo de forasteros como él. “Primero se llamó El Latino, porque publicábamos noticias de América Latina, pero después le pusimos El Latino Colombia. Sólo información de la patria”, cuenta.

El Latino Colombia les contó en 1984 a los hispanoamericanos reunidos en cafés y plazas de la capital francesa la noticia de la muerte a manos del narcotráfico del ministro de Justicia Rodrigo Lara Bonilla.

Otro éxito periodístico de esta publicación fue la separata especial que sacaron con el registro de 50 periódicos europeos con motivo del premio Nobel de literatura entregado años atrás a García Márquez. “Esa edición la hicimos a lo rústico: en papel fotocopiado”, cuenta.

Jorge es categórico al decir que solo dos películas lo trasnochan: Confesiones a Laura del director de Jaime Osorio y Cóndores no entierran todos los días de Francisco Norden. “La primera por la producción y el lenguaje visual y la segunda porque fue nuestra vitrina al mundo”, reflexiona.

FABIÁN FORERO BARÓN
REDACTOR DE EL TIEMPO

La Historia de moderniza

Deja un comentario

  • El patrimonio documental de Marbella entra en Internet con una página web que abarca ya 2.500 textos digitalizados

El archivo histórico de Marbella se introduce de lleno en la era digital. Ya cuenta con una página web (www.marbella.es/archivo) que recopila el patrimonio documental de la ciudad con una primera tanda de 2.500 textos digitalizados, entre los que se encuentran por ejemplo una carta de censo del año 1520 y un acta capitular de 1812. El archivero municipal, Francisco de Asís López, está pendiente de la entrega al Ayuntamiento de una segunda tanda de 2.800 textos. «Nos encontramos ante una de las páginas web de archivo más ricas a nivel municipal», aseguró al destacar su diseño «atractivo y novedoso».

Entre los apartados que contempla la página web ocupan un lugar preferente los epígrafes relativos al Archivo Histórico, la Biblioteca y Hemeroteca Auxiliar y la Sala de Exposiciones. Prevalecen las series documentales tanto desde el punto de vista de la descripción hasta la visualización completa de estos documentos. La página posibilita además una conexión con la Red de Bibliotecas de Andalucía. Este es sin duda uno de los puntos más interesantes del proyecto, como reconoce Luis Herranz, funcionario del archivo municipal y uno de los gestores de la página web.

Dos opciones dan la bienvenida al usuario: Archivo Histórico y Fondo Histórico. La primera recoge entre otras la historia del Ayuntamiento, pero también ofrece una biblioteca auxiliar en la que los impulsores del proyecto pretenden colgar «todo lo publicado sobre la ciudad», relata Herranz. Justo ahí está la posibilidad de introducirse en la Red de Bibliotecas de Andalucía.

Accoso a los libros

«Entonces, no sólo trabajamos con los fondos propios, sino que además se puede acceder a un libro que está en Sevilla, por ejemplo», explica. En el menú de Archivo Histórico se despliega también la opción de Sala de Exposiciones. Aquí el usuario está en condiciones de recorrer las muestras programadas en la ciudad, «pero también informarse de las conferencias como las Jornadas Colombinas celebradas recientemente».

El interés principal de la página web, a juicio de sus creadores, está en la otra opción principal: Fondo Histórico, que se distribuye en Cuadro de Clasificación y Contenidos Digitalizados, esto es, los documentos con esta condición que parten del Cuadro de Clasificación. «Aquí nos encontramos con toda la información del Ayuntamiento desde sus orígenes, desde 1504 hasta 1983», concreta Herranz, quien asegura que se apostó principalmente por rescatar los documentos «más significativos y que se encontraban en peor estado, con la idea de salvarlos». Descarta el funcionario que justo estos contenido de la página web interesen únicamente al investigador de turno. «Hay muchos ciudadanos a los que por ejemplo les interesa conocer los orígenes de su familia o recabar datos sobre su apellido», indica.

Los promotores de la página web consideran que estos documentos servirán de ayuda a muchos vecinos para conocer la historia no sólo de Marbella, sino también la suya propia, la de su familia y la vinculación que pudiera tener con algún hecho destacado. «Creemos que damos un paso adelante muy interesante para que Marbella alcance plena notoriedad también desde la perspectiva digital», admiten.

“Memoria del pueblo”

«Se trata de una iniciativa que salvaguarda y difunde la historia de nuestro pueblo y que además de ponerla a disposición de ciudadanos e investigadores, recoge también toda la actividad del archivo como exposiciones y conferencias», sostiene la concejala de Cultura, Carmen Díaz: «El archivo histórico es la memoria del pueblo». En efecto, este nuevo instrumento permitirá consultar una información a veces en un pésimo estado por su antigüedad y estado de conservación sin tener que someterla a manipulación física.

El concejal de Nuevas Tecnologías, Félix Romero, coincidió con el responsable de la página web, Tomás Berjoyo, en elogiar la labor del archivero y la de todo su equipo «para que después de haber ejercido de auténticos guardianes de la memoria ahora hayan posibilitado difundir, facilitar y democratizar su conocimiento».

Tomado de sur.es

Memoria viva de la nación cubana

Deja un comentario

RAQUEL MARRERO YANES

Recientemente, el Archivo Nacional de la República de Cuba (ANRC) celebró 169 años dedicados a atesorar, conservar y difundir el patrimonio documental de la nación, y apoyar investigaciones académicas en el ámbito histórico, respondiendo a disímiles demandas e intereses de especialistas.


La historiadora Martha Ferriol Marchena, directora general del ANRC, refiere en una entrevista aGranma que “resulta difícil imaginar” el caudal histórico que guarda la institución, ubicada en La Habana Vieja. Es ciertamente impresionante, subraya.

La reserva documental más importante del quehacer histórico del país se custodia en 28 kilómetros de documentos que datan de 1567, en 220 fondos correspondientes a personalidades y administraciones coloniales, neocoloniales y del periodo revolucionario. También en la biblioteca hemeroteca especializada en Historia de Cuba, Archivística y Derecho están recopilados volúmenes significativos para apoyar las investigaciones de diversa índole.

Hay, además, registros de derechos musicales, de propiedad intelectual, y fondos como la Casa de Beneficencia, Ejército Libertador, Lista de Pasajeros, Protocolos Notariales e, incluso, información genealógica útil para el trámite de herencias, de los cuales se expiden certificaciones.

La directora del ANRC indica que en el año 2006 fue creada la Comisión Nacional para la Conservación del Patrimonio Documental, con el objetivo de trazar estrategias y políticas dirigidas a la protección de la documentación de valor en cualquier tipo de soporte.

En esta materia fueron designadas tres instituciones rectoras: la Biblioteca Nacional José Martí, en lo referido a fondos bibliográficos; el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), para documentos fílmicos, audiovisuales y radiofónicos; y el Archivo Nacional de Cuba, en lo concerniente a documentos en papel.

Ambas entidades han trabajado de conjunto en los lineamientos para la conservación y restauración de documentos en todos los soportes, y para la digitalización de textos e imágenes.

De esa manera, todas las instituciones del país contarán con criterios uniformes para la realización de estas actividades, a fin de garantizar la perdurabilidad de los acervos originales.

Ferriol, quien es miembro de la Unión Nacional de Historiadores de Cuba (UNHIC), destacó las tareas dirigidas al mantenimiento constructivo de 16 instalaciones de archivos, que han posibilitado el mejoramiento de las condiciones de los depósitos e incrementado las actividades para el rescate del patrimonio documental atesorado en los organismos de la Administración Central del Estado.


Además, se han realizado trabajos para la consolidación de los sistemas institucionales de archivo, como vía de garantizar la permanencia de los documentos del periodo revolucionario.

El Archivo Nacional de Cuba es miembro del Consejo Internacional de Archivos, y de la Asociación Latinoamericana de Archivos, condición que avala el afán de varias generaciones de archiveros cubanos por la preservación de la memoria de la nación cubana.

Tomado de Diario Gramma

Entradas más antiguas

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.