Aplicación de Lotus a la Gestión Documental
20 septiembre 2010
archivística, Tecnologías de información gestión documental, lotus, Tecnologías de información Deja un comentario
Herramienta de Gestión Documental, mediante la cual se realiza el ingreso de documentación y sus datos básicos, para luego poder ser consultados por las personas autorizadas, utilizando un completo motor de búsqueda documental.
El aplicativo esta desarrollado para ser ejecutado en ambientes cliente-servidor Lotus Notes/Domino Versiones R6 o Superior.
Características:
- Rápida Implementación y facilidad de uso.
- Configure la estructura jerárquica de la documentación a publicar en el aplicativo, ingresando hasta tres niveles de categorización. De esta manera podrá encontrar registrar o buscar fácilmente el tipo de documentación que quiera.
- Para cada nivel, defina quienes son las personas autorizadas a cargar información, y quienes pueden visualizarla. Haciendo muy practica la administración.
- Al momento de registrar un nuevo documento, defina los tres niveles de categorización, la descripción breve y detallada del documento, las etiquetas de búsqueda y anexe todos los archivos que componen el documento (ej. Archivos Word, Pdf, RTF, etc.)
- Gestión de Versionado y notificación de vencimientos de documentaciones (con envío de alertas y correos parametrizables)
- Utilizando las funciones propias de Lotus Notes, realice búsquedas avanzadas sobre toda la información publicada en el aplicativo, incluyendo búsquedas por rangos de fechas, textos contenidos dentro de los documentos e inclusive textos contenidos dentro de los archivos word o PDF anexados.
- Gracias al log de cambios, sobre cada documento registrado se podrá verificar cada una de las fechas y modificaciones realizadas sobre el documento, incluyendo la persona que lo hizo.
Beneficios:
- Mantenga toda su información documental en un único repositorio.
- Evite la duplicidad de información y sus costos asociados.
- Permite realizar búsquedas avanzadas desde el mismo aplicativo, pudiendo buscar información hasta dentro de los anexos (como archivos word o PDF)
- Administre la seguridad sin necesidad de conocimientos técnicos ni recurrir al administrador del sistema.
- Funcionalidad embebida dentro del cliente Lotus Notes.
Versión Demo Disponible en: www.itfactory.com.ar
Para solucionar los problemas de la gestión documental lo mejor es detectarloss
20 septiembre 2010
archivística gestión documental Deja un comentario
Una deficiente gestión documental presenta habitualmente unos síntomas bien característicos. A continuación se los relacionamos para que, en caso de cumplir alguno de ellos en su despacho puedan poner solución.
- Se conservan documentos duplicados de forma que se acaba acumulando una gran cantidad de papel y ficheros innecesarios (documentos secundarios y copias transitorias utilizadas eventualmente para facilitar el trabajo).
En el caso del archivo tradicional de papel, la duplicación de documentos alcanza, según los análisis de algunos expertos, el 20% de las hojas almacenadas. Se trata principalmente de copias que realizan otras personas o departamentos diferentes al que ha elaborado el original. Es una costumbre bastante extendida guardar una copia de cualquier documento «por si acaso», que, en el mejor de los casos, acaba en la papelera. - Se mantienen documentos que han agotado su periodo de vigencia, lo cual repercute en la necesidad de un mayor espacio de almacenamiento, ya sea en el depósito de archivo, ya en el disco duro del ordenador o las unidades de almacenamiento utilizadas para realizar copias de seguridad.
El almacenamiento de la documentación, tanto en papel como en soporte informático, es un coste oculto para las asesorías. No hay más que calcular, por una parte, el coste del m2 —teniendo en cuenta los precios de alquiler o de venta de las oficinas— y, por otra parte, el gasto en material informático en los diversos soportes de almacenamiento. - Se pierde mucho tiempo en la localización y recuperación de documentos, con un coste que puede representar entre el 10% y el 20% del tiempo de trabajo del personal administrativo. Esto no sólo repercute en los gastos salariales, sino también en la dilación de los trámites administrativos y en la sensación de «estancamiento» que se genera en el ambiente de trabajo.
Es frecuente la búsqueda infructuosa o la pérdida de documentos, sobre todo de los que presentan una mayor frecuencia de uso, lo cual ocasiona trastornos importantes y obliga muchas veces a repetir el trabajo realizado. - La conversión de documentos en papel a soporte informático o viceversa está mal planteada y genera abundantes problemas, de modo que se establecen dos procedimientos paralelos, uno tradicional en papel y otro informático, prácticamente sin relación entre sí. Así, debido a la ausencia de criterios documentales, una misma actividad supone un doble esfuerzo.
Una correcta gestión documental ha de solventar los problemas anteriormente reseñados a fin de:
- Proporcionar una mayor garantía de conservar los documentos necesarios y, a la vez, asegurar la eliminación de aquellos documentos y expedientes que ya no sean necesarios a efectos legales o no tengan interés para el negocio.
- Permitir un acceso y una recuperación más fácil de los documentos y los expedientes, mejorando en general los flujos de trabajo documental de la asesoría.
- Disponer de más espacio y evitar el excesivo consumo de consumibles y material de archivo (papel, carpetas, disquetes, cartuchos de tinta, etc.).
Archivos: ¿para qué?
6 septiembre 2010
archivística, archivos archivística, archivos, legislación, méxico Deja un comentario
Investigador titular “B” de tiempo completo en el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM
Sin archivos públicos, el acceso a la información se queda sólo en un buen propósito. Las leyes de archivos requieren combinar los conocimientos archivísticos e históricos de naturaleza empírica con imaginación jurídica, de suerte que la ley de archivos responda a un sistema integral de acceso a la información. Se ha dicho que la ley de archivos es la garantía de futuro del acceso; pero lo es también para organizar el pasado de manera gradual, pero efectiva a través de uso adecuado de la tecnología que permite trabajar a un mismo tiempo en el presente y en el futuro, pero también en organizar y preservar el pasado. En México hemos avanzado algunos pasos, pero queda un largo trecho por recorrer. Veamos.
Primero. Debe quedar en claro que los archivos son la materia prima que permite el derecho a saber. Hoy el Archivo General de la Nación (AGN) ha dado pasos adelante por cuanto hace a las facilidades para la investigación. La llegada de la nueva titular, Aurora Gómez Galvarriato Freer, ha permitido que se modernicen los mecanismos de búsqueda de información en el AGN. Las burocráticas y lentas fotocopias de archivos que hasta hace poco existían, ahora han sido sustituidas por brindarles facilidades a los investigadores para que la reproducción se haga a través de imágenes con las cámaras de los interesados. Esta determinación ha permitido acelerar los procesos de investigación. El AGN en este rubro se ha hecho eco de las mejores prácticas internacionales. Se han dado avances, de igual forma, en la cultura de servicio de los servidores públicos del AGN para crear un ambiente cordial para la investigación. Ello, por desgracia, no satisface todo lo que hace falta para el AGN que requiere de un nuevo diseño institucional para cumplir de mejor modo sus funciones. El archivo público es la memoria colectiva y documentada que representa gran parte del patrimonio cultural. La importancia de custodiar, sistematizar, conservar el testimonio documental de la Nación, amerita la elaboración de una ley que sustituya las normas inferiores, decretos, acuerdos o reglamentos autónomos, que actualmente rigen en nuestro país en materia de archivos. Como fuente de información, los documentos de archivo son manifestación de la actuación del Estado, facilitan y transparentan la toma de decisiones.
Segundo. La preocupación por proteger este patrimonio no es una ocurrencia o iniciativa nacional. Habría que señalar que se ha plasmado en diversos instrumentos internacionales, tales como la Convención de la Haya de 1954 para la protección de los bienes culturales en caso de conflicto armado y la Convención de la UNESCO de 1970. La UNESCO también ha emitido recomendaciones sobre el resguardo y conservación de las imágenes en movimiento (1980); sobre la salvaguardia de la cultura tradicional y popular (1989) y para proteger el patrimonio cultural en peligro como consecuencia de catástrofes naturales o provocadas por los seres humanos (1996) por citar algunas de ellas.
Tercero. En México se proceder a una reforma sustantiva del AGN. Una ley en materia de archivos debe, al menos: a) Transformar la naturaleza jurídica del AGN para que no sea más un órgano desconcentrado de la Secretaría de Gobernación, como es ahora, sino un organismo con una verdadera autonomía. Hay varios ejemplos. En Suecia, el Archivo General de la Nación (Riksarkivet) es desde 1878 una autoridad independiente, no adscrita a ningún poder estatal. Es la suprema autoridad supervisora de los registros públicos nacionales y regionales. En Francia, la dirección de Archivos es un organismo descentralizado de la Secretaría de Cultura La Dirección de Archivos de Francia (Direction des Archives de France) es el órgano fiscalizador. El Decreto 79-1037 establece en su artículo 1 que La dirección de Archivos de Francia ejerce todas las atribuciones confiadas mediante la Ley de 3 de enero de 1979 sobre la administración de los archivos. En Perú, el Archivo General de la Nación es un organismo público descentralizado del Ministerio de Justicia; b) Dotar al AGN de atribuciones para que no sea sólo el Archivo de la Administración Pública Federal, sino de todos los órganos del Estado; c) Otorgarse facultades para establecer criterios normativos a los sujetos obligados para una adecuada administración y custodia de los archivos que contienen información pública gubernamental y, por supuesto, para garantizar la correcta conservación, organización y consulta de los archivos de trámite, de concentración e históricos; d) Destinar un presupuesto mínimo permanente del Presupuesto de Egresos que permita que haya la garantía de cuidado y protección de los acervos, muchos de los cuales están en peligro de ser destruidos por falta de presupuesto para su cuidado y, en su caso, restauración, e) Tener atribuciones para que los documentos clasificados como reservados o confidenciales pasen al AGN con esas características para asegurar su integridad y evitar su destrucción de la que pueden abrevar las “inexistencias” de información y f) Deben establecerse perfiles del cargo de Director General del AGN y de los directores de área para asegurar que no lleguen persona como Jorge Ruiz Dueñas quien pasó sin pena ni gloria por el AGN al amparo de la amistad, lo que no debe ocurrir más. Se deben buscar a las mejores personas expertos en estos temas para asegurar que el patrimonio histórico de los mexicanos está en buenos manos. Si no se salvan los archivos no haremos lo propio con el derecho a saber.
Tomado de Vanguardia
¿Necesita gestión documental?
30 agosto 2010
archivística gestión documental Deja un comentario
Por Mariano Siminiani
Es com
o si no viéramos bien, nos negáramos a usar nuestras gafas, y viviéramos tanteando los objetos o herramientas que tenemos que utilizar. Trabajamos con muchos documentos, y nos empeñamos en no tener tiempo ni dinero para disponer de las “gafas” de la gestión documental. ¿Es esa su situación?
Plantéese las siguientes preguntas, y deduzca de sus respuestas la prioridad de crear líneas de acción:
- ¿Pierde mucho tiempo buscando documentos? Si es así, necesita mejorar (automatizar) su procedimiento de búsqueda.
- ¿Emplea demasiado tiempo manejando papeles? En ese caso, le vendría bien digitalizar sus documentos en papel
- ¿Se encuentra a menudo con montón de documentos que querría leer, pero que no son los que necesita para el trabajo que está haciendo en ese momento?, Entonces necesita adaptar los documentos a cada rol que desempeña
- ¿Se da cuenta demasiado tarde de que está trabajando con versiones trasnochadas de documentos? Entonces necesita un control de versiones
- ¿Le gustaría tener agrupados los mismos documentos por distintos criterios (por fechas, por clientes, por tipo de trabajo a realizar, por estado del documento, por lugar de almacenamiento, etc.)? Le conviene agregar y emplear datos adicionales (metadatos) en sus documentos
- ¿Le desanima, le impide rendir adecuadamente, el hecho de trabajar en un entorno de caos de documentos? Sería bueno que organizara un entorno más ordenado (más relajado) con sus documentos
- ¿Les ocurre lo mismo a muchas personas de su empresa?
- ¿Cuánto tiempo y dinero se pierde en su empresa por todas las causas anteriores?
Si ha considerado importantes y prioritarias algunas de las respuestas a estas preguntas, seguramente lo conviene invertir dinero y esfuerzo en gestión documental para reducir sus costes y su caos.
¿Pero qué entendemos por gestión documental?
¿Podemos hacer gestión documental con documentos en papel?
El almacenamiento de documentos en papel es muy poco eficiente.
- Al archivar los documentos en papel no podemos emplear más que un solo criterio.
- No siempre es fácil o cómodo mantener ese criterio de archivado.
- Si archivamos documentos en un lugar equivocado equivale aperder los documentos.
- Además, hacemos fotocopias, sobre las que realizamos anotaciones, que también solemos tener que archivar, creando nuestro propio archivo, y por ello un buen número de archivos paralelos.
- Si necesitamos conservar las versiones sucesivas de un documento todavía complicamos más las cosas.
Como resultado, encontrar la versión adecuada de un documento suele ser complicado. Tendremos nuestro propio método, que suele comenzar por consultar a alguna persona que lo ha creado o modificado, e ir persiguiendo su rastro…
En consecuencia consumir un tiempo, un esfuerzo y un coste excesivos. Si lo midiéramos, veríamos que es mucho mayor de lo que nos imaginamos.
Métodos y herramientas para la gestión documental
La gestión documental es un conjunto de herramientas y métodos ideados para que en su empresa se puedan manejar mejor los documentos.
Si tenemos documentos en papel
- podemos digitalizarlos, es decir obtener una imagen digital al pasarlos por un escáner.
- Después, esa imagen digital se “lee” automáticamente por programas de reconocimiento de caracteres.
De esta forma nuestros documentos en papel tendrán ahora la misma naturaleza que los que hayamos escrito con un editor de textos. Pero podemos hacer más cosas.
- En lugar de guardar los documentos en subdirectorios, los podemos almacenar en bases de datos documentales.
- Estas bases de datos están especialmente preparadas para buscar cualquier documento por cualquier palabra o combinación de palabras contenidas en él, como hacemos en Google.
Además las bases de datos documentales permiten clasificar los documentos por distintos criterios. Cada criterio es un “metadato“, y nosotros podemos crear todos los metadatos que nos convengan en la empresa: por proyecto, por tipo de documento, por cliente… Para cada metadato debemos construir una lista de valores posibles (lista de proyectos, lista de tipos de documento, lista de clientes,…).
En cada documento elegiremos los valores adecuados de cada metadato, y de esa forma nuestros documentos digitales quedarán clasificados por los distintos criterios que hayamos establecido.
De esta forma también podemos acceder a conjuntos reducidos de documentos estableciendo valores para uno o varios criterios (un proyecto, un tipo de documento, un cliente,…).
Beneficios adicionales
Con todo ello se evitará la pérdida de documentos archivados en lugar equivocado. Disminuirá la existencia de muchas copias del mismo documento. Se encontrarán más fácilmente referencias de cualquier tema. Disminuirá el número de archivos. Podremos archivar documentos por criterios distintos a los de búsqueda para facilitar el mantenimiento, la modificación periódica, o la retirada de documentos obsoletos.
Magia en el laboratorio de papel
30 agosto 2010
archivística, archivos archivística, archivos, restauración Deja un comentario
El Archivo Histórico Provincial de Alicante pone en marcha después de meses de espera la máquina que permite restaurar pergaminos en apenas unos minutos.
Alba Blanco
La máquina reintegradora del laboratorio de papel del Archivo Histórico Provincial de Alicante parece hacer magia. Una de las trabajadoras introduce en ella un documento antiguo al que el paso de los años ha robado algunas de sus esquinas, vierte sobre él un poco de pulpa de papel mezclada en agua, espera un par de segundos y como si de un truco se tratara, el documento aparece totalmente restaurado.
El laboratorio, se encuentra en una habitación de 143 metros cuadrados dividida en dos habitáculos comunicados entre sí. En uno de ellos se ha instalado la maquinaria para realizar tratamientos húmedos como el relleno de las partes de documentos desaparecidos y el lavado de papel. La otra parte está destinada a los trabajos en seco como la reintegración de papel, alisados, encuadernación y laminación.
Varios meses han pasado desde que esta maquinaria de restauración, fabricada específicamente para este laboratorio, llegará a Alicante. Sin embargo, durante todo este tiempo, el taller del papel ha permanecido cerrado a la espera de la realización de los trámites administrativos necesarios por parte de la Consellería de Cultura para dotarlo del personal especializado para su puesta en marcha. La espera llegó a su fin ayer cuando la directora del Instituto Valenciano de Conservación y Restauración , Carmen Pérez, inauguró el laboratorio de papel.
“Es el mejor centro de restauración de toda España”, admitió Carmen Pérez. “Países como Francia e Italia no cuentan con una maquinaria tan sofisticada”, añadió Pérez. “A partir de ahora, Alicante no tendrá que depender de otras ciudades para la restauración de sus archivos, tan sólo el análisis del tipo de tinta y de papel tendrán que realizarse fuera de las instalaciones alicantinas”. Esta sofisticada maquinaria está valorada en un total de 250.000 euros, según indicó el director del Archivo Histórico Provincial, Antonio Couto. Con este laboratorio, en el que de momento sólo trabajan dos restauradoras, se pretende que Alicante se convierta en un centro de referencia de la Comunidad Valenciana para la restauración de papel, pergamino y documentación gráfica.
“Lo importante era ponerlo por fin en marcha”, señaló Couto, que explicó que para diciembre está previsto que se hayan restaurado 113 piezas. Además, Couto destacó que en los próximos meses se programen actividades como exposiciones o visitas guiadas al Archivo con el objetivo de que la gente se familiarice con los trabajos que se llevan a cabo en él.
Tomado de información.es
Descarga de tesis y monografías sobre Archivística
23 agosto 2010
archivística publicaciones 5 comentarios
En este sitio se pueden descargar interesantes trabajos sobre Archivística y Gestión Documental.
Digitalización certificada en España
23 agosto 2010
archivística digitalización, españa Deja un comentario
Las siguientes líneas se refieren a la iniciativa de digitalización certificada emprendida en España. Aunque corresponde a una realidad específica, es valioso conocer todo tipo de experiencias. La nota se divide en tres partes: introducción, casos exitosos y algunos cuestionamientos sobre su funcionalidad real.
Tomado de “Gestión Documental para Gente (Casi) Normal“
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Digitalización certificada
Por Fernando Moreno Torres![]()
Parte 1: Introducción
Desde la primera vez que oí comentar, hace ya bastante tiempo, que las empresas podrían destruir sus facturas en papel y sustituirlas por una imagen escaneada del documento mi relación con la digitalización certificada se ha movido entre el amor y el odio, entre la alegría y la decepción, según pasaba el tiempo y comprobaba que los legisladores españoles no están a la altura y que la modernización de las empresas e Instituciones todavía tiene un largo camino por delante, a remolque de una legislación que no avanza a la velocidad deseable.
Como no quiero dar un discurso pesimista y mucho menos la sensación de que estoy en contra de una medida que va en la dirección adecuada, es decir, la modernización de las empresas, la agilización de los trámites, la reducción de la burocracia… todo ello con el inexcusable fin de mejorar la productividad de nuestro maltratado país, he decidido dividir este interesante asunto en tres entradas: una de introducción (ésta), otra con los argumentos a favor y otra con las consideraciones negativas, no de la idea, que es perfecta, sino de la ejecución, la legislación y la dura realidad.
El problema, como tantas veces, es que una idea magnífica y esperada por “todos” se ha llevado a la práctica, esto es, se ha “reglamentado”, muy mal. Y los errores son de tal calibre que han malogrado el resultado final. De momento. Porque estoy convencido de que antes o después la “oficina sin papeles” triunfará, la firma electrónica se impondrá y la aceptarán incluso los jueces (que en estos temas avanzan, cuando lo hacen, tan desesperadamente lentos) y hablaremos de esta época de transición como algo pasajero.
Parte 2: Casos de éxito
Empecemos por el principio: escanear papeles más o menos formales, en este caso facturas recibidas, guardarlos de una forma segura y destruirlos a continuación es el sueño de todos los que nos dedicamos a la gestión documental. Y de muchos contables y administrativos que viven bajo un mar de papeles. Por no hablar de las empresas de un tamaño importante que necesitan, literalmente, almacenes para guardar estas montañas de papeles que, para más inri, tienen muy poco valor una vez “contabilizados” los datos.
Para conseguir este objetivo, el camino es bien conocido:
1.- Instalar un programa homologado por la agencia tributaria, y un escáner.
2.- Cada cierto tiempo, o día a día, se escanean las facturas en papel recibidas de los proveedores, se introducen sus datos “básicos” en el programa y se firman digitalmente (tanto la imagen obtenida como los datos). Ambos se almacenan en el sistema de gestión documental “incluido” en el programa homologado.
3.- Ya se pueden destruir las facturas en papel.
4.- En caso de inspección fiscal el funcionario podrá acceder a cualquier factura a través del sistema, a partir de cualquiera de sus datos significativos.
Hay varios puntos “oscuros” que trataré en la entrada siguiente, pero lo importante es que podemos mejorar la eficacia del sistema, es decir, reducir el tiempo empleado en el proceso, con una “técnica” bien conocida: un OCR (optical character recognition, o reconocimiento óptico de caracteres). El “cuello de botella”, el paso más lento del proceso, es la introducción de los datos de cada factura (una exigencia inexplicable, como luego comentaré). Por este motivo es clave para el éxito de la implantación que el sistema automatice lo más posible este paso, lo que se puede conseguir con un buen OCR, a ser posible, zonal. Veámoslo con más detalle, porque los detalles importan, sobre todo cuando vamos a repetir un proceso miles de veces.
Mientras que el escaneado de una factura es un proceso sencillo y rápido y la gestión de una base de datos de miles de documentos es un problema resuelto, la introducción “manual” del número de factura, fecha, proveedor… es un proceso lento y laborioso. Un OCR zonal permite definir áreas del documento en las que “esperamos” encontrar determinados datos de forma que el programa asignará los valores “leídos” a los campos predefinidos. El problema es que tenemos que definir una plantilla para cada proveedor, por lo que el sistema es más “rentable” cuanto mayor es el número de facturas de un mismo tipo (proveedor) que tenemos. Y, por supuesto, la calidad del OCR, el nivel de acierto al “reconocer” los números y letras, es clave para que los datos que se rellenan automáticamente sean correctos y eviten un tratamiento manual.
Otro posible paso “conflictivo” de cara a agilizar el proceso completo es la firma digital, lo que resuelven los mejores programas permitiendo el firmado “por lotes”, por lo que el tiempo asociado a este paso se reduce enormemente.
Así que el “caso de éxito” ideal es:
Una empresa con un número elevado de facturas, del menor número de proveedores posible, con un programa de digitalización que incluya un OCR zonal (o con una tecnología similar) con un grado de acierto muy elevado y automatice la firma digital por lotes.
Si su empresa (o Administración) encaja en este perfil, enhorabuena, es candidata a instalar uno de estos programas y ahorrar mucho tiempo, y espacio, en el archivado de sus facturas de proveedores. Y estos casos se dan y están funcionando hoy, lo que sin duda es una gran noticia.
Parte 3: ¿Realmente funciona?
Ahora vamos con las malas noticias: los sistemas de digitalización certificada no se están instalando al ritmo deseado (más bien al contrario). Y la culpa es el absurdo reglamento, una legislación que ha desarrollado tan mal la idea inicial, muy buena, que la ha arruinado. Como dirían los técnicos, no se recoge el “espíritu de la ley” que era (a mi modesto entender) facilitar la gestión de las facturas recibidas, agilizar su tratamiento, reducir las necesidades de archivo de papel y, en suma, mejorar la productividad de las empresas. Lo que han hecho, en la práctica, es poner tantas trabas al proceso de digitalización que más bien parecen que quieren frenarlo.
¿Queremos avanzar en la e-Administración? Parece que los legisladores no. Otra cosa es saber si lo hacen conscientemente, o son unos incompetentes inconscientes.
Hay algunos problemas que no podemos “achacar” a la norma, pero sí que hay un par de errores incomprensibles que deberían corregirse ya, si es que el Legislador quiere que avancemos, que a veces hay que preguntárselo.
El principal error, el gran error, es la injustificable exigencia de la introducción de los datos significativos de las facturas como parte del proceso. Los escáneres son capaces de digitalizar una factura en, literalmente, un segundo. Pero introducir los datos “alfanuméricos”: número de factura, fecha, proveedor… es un proceso manual muy lento, y muy propicio a cometer errores. Es un auténtico cuello de botella. Y la pregunta que todos nos hacemos es ¿por qué se exige esta información “estructurada”?
Parece que el legislador tiene una respuesta adecuada: “Es para poder localizar las facturas de una forma rápida en caso de inspección”. El día que tuvo esta ocurrencia, este hábil funcionario debió quedarse descansando. ¡Qué gran idea! Les pido a las empresas un pequeño esfuerzo adicional y conseguimos una base de datos documental perfectamente accesible. La cuadratura del círculo.
Pero porqué le pide a un “archivo documental” en formato electrónico más que a su equivalente en papel. Que yo sepa las carpetas donde se guardan las facturas en papel no tienen un sistema de búsqueda incorporado. Normalmente las empresas guardan las facturas en papel en orden cronológico, numeradas correlativamente. Y, cuando necesitan localizar una, acuden a su programa de contabilidad, que para eso está. ¿Quizás el legislador olvida que todas las empresas que se precien disponen de un programa de contabilidad, o ERP? , y seguro que las que quieren digitalizar las facturas están en este grupo.
¿Para qué meter los datos, de nuevo, en el software de digitalización? Meterlos en la contabilidad, vale. Los necesito para gestionar pagos, deudas, liquidar el IVA o el Impuesto de Sociedades. Para mil usos muy, muy importantes. ¡Pero meterlos de nuevo para localizar una factura en una hipotética inspección! Es una aberración. Es una duplicidad absurda. Es, además, innecesario, porque puedo localizar la factura, a partir de sus datos, en mi programa de contabilidad y, ya con el número y la fecha, buscarla en mi archivo digital, o en papel, fácilmente.
¿Por qué, en resumen, se le pide mucho más al archivo electrónico que al papel?
Es un error garrafal que alguien debería corregir. No digo que haya que suavizar las medidas de seguridad para facilitar la implantación de la administración electrónica, pero al menos no le pongamos trabas.
Hay, todavía, un par de errores o carencias más. ¿Sabías que la validez de estas facturas digitalizadas se reduce al ámbito fiscal? La factura electrónica no tiene validez para un juez, no es un documento válido en el caso de tener un problema judicial. Los jueces van muy por detrás de los inspectores de Hacienda (no olvidemos que en este país lo único que funciona bien es la recaudación, ya sea de impuestos, multas, seguridad social…).
Es decir, que las facturas en papel que destruiste hace 4 años las puedes echar de menos si tienes un problema con un proveedor. Si él lleva ante al juez una copia (falsa o no) en papel y tú un ordenador con la factura digitalizada, la prueba válida es la suya. Alguien debería coordinar estos dos Ministerios (ya sé que es pedir demasiado, pero al menos lo intento).
Y, por último, hay una carencia que es un clamor: ¿por qué se reduce el procedimiento a facturas? Hay que ampliarlo a contratos, certificados, informes… en definitiva, lo que queremos es destruir todo (o casi todo) el papel de las empresas, ¡no solo las facturas!
En resumen, vamos en la dirección correcta, pero lentamente. Y algunos se dedican a poner piedras en el camino.
Muerte por celulosa
23 agosto 2010
El acceso a la información es un derecho y no una concesión de los gobiernos
20 agosto 2010
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El derecho de acceso a la información y la protección de datos personales son derechos fundamentales de las personas y no una concesión gratuita de quienes gestionan los asuntos públicos, aseveró hoy Jacqueline Peschard Mariscal, comisionada presidenta del Instituto Federal de Acceso a la Información Pública (IFAI).
Por ello, cualquier regresión en esos derechos “atenta de manera directa contra los soportes mismos de institucionalidad democrática”.
Durante la clausura de la Sexta Semana Nacional de la Transparencia, ante la Canciller mexicana, Patricia Espinosa, especialistas en transparencia de 15 países de América y Europa, así como de nuestro país, llamó a las instituciones garantes del acceso a la información a “evitar la autocomplacencia” y a asumir con plenitud su naturaleza.
“En la más pura lógica democrática, tenemos la misión de ser incómodos, porque es difícil encontrar administraciones públicas en el mundo entero que gustosamente proporcionen información a las personas para que éstas las vigilen o las critiquen… somos, en síntesis, organismos que nos debemos a la sociedad, al ciudadano”.
En las Américas, el derecho de acceso a la información “se ha convertido en un elemento irrenunciable, si queremos apuntalar los pilares democráticos todavía frágiles de nuestras naciones”.
Los avances en transparencia y acceso a la información requieren de renovados esfuerzos y compromisos de los Estados de las Américas, para evitar, “tentaciones regresivas, consolidar lo logrado y nunca estar satisfechos por las conquistas alcanzadas”.
Para hacer posible el derecho de acceso a la información de las personas se requiere de un andamiaje, integrado por instituciones, funcionarios capaces y convencidos, de archivos organizados y accesibles, y de plataformas tecnológicas fáciles de utilizar.
“Pero sobre todo, necesitamos un cambio cultural tanto de los servidores públicos como de la ciudadanía, sobre la importancia y el potencial democratizador de ese derecho”.
Hoy, en México, existe la tentación de crear una instancia que revise las resoluciones del IFAI. Esto, haría nugatorio el derecho de acceso a la información pública, que es patrimonio de las personas y que los servidores públicos sólo administran temporalmente.
No hay democracia que pueda esquivar la necesaria obligación de proporcionar información sobre los gastos, sobre las decisiones y las estrategias de los gobiernos, así como sobre el impacto de sus políticas públicas. Todo Estado democrático debe garantizar el sano equilibrio entre los derechos de las personas a la privacidad, la identidad y la seguridad.
Destacó el acceso y protección de expedientes médicos, de los documentos de identidad, la importancia estratégica de la gestión documental, así como la necesidad de profundizar en los criterios de clasificación de la información.
La secretaria de Relaciones Exteriores, Patricia Espinosa Cantellano, afirmó que no hay una verdadera democracia sin transparencia, sin rendición de cuentas a la sociedad y sin una vigilancia de la ciudadanía a las acciones del gobierno.
“No hay democracia que no esté fundada en la capacidad plena de los gobernados de llamar a cuentas a los gobernantes”.
Pese a los rezagos, tropiezos y de las reticencias y resistencias, “en México el acceso de los ciudadanos a la información pública es un proceso en marcha”.
Los mexicanos tenemos un largo trecho por andar, obstáculos que vencer, ventanas aún cerradas que debemos abrir para que la corrupción no pueda esconderse o agazaparse.
Durante los tres días de trabajos asistieron personas, de prácticamente todo el Continente y de España.
Tomado de JOURNALMEX Periodistas de México




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